Encendió la cámara, y la colocó mirando hacia la pared de ladrillo, que estaba un poco mas presentable.
Le dió al botón rojo de "grabar", y mientras se peinaba descuidadamente con la mano caminó hacia el medio del cuadro. Ya tenía experiencia grabándose, dado que era un influencer medianamente conocido.
Colocó la mano izquierda con la palma hacia arriba, acercó la otra con aire de misterio y tragó saliva. Ya se imaginaba el futuro que le esperaba, lleno de dinero y fama. "El primer influencer con poderes" era la portada de todos sus pensamientos, aunque lo de influencer estaba de mas... ya que sería la primer persona con poderes. Pero lo que más le importaba era que por fin Silvia le iba a dar bolilla.
Sonrió levemente, ante tamaña visión...
Los dedos de la mano derecha generaron un chasquido un poco débil, pero alcanzo para la magia: de la palma emergió una llama de color roja, que duró algunos segundos.
Sacudió las manos y las colocó nuevamente como antes, haciendo un nuevo chasquido. Esta vez mas firme: el fuego esta vez fue mas intenso, y mas alto. Tuvo que cerrar un poco los ojos por el brillo súbito. Pero al poco tiempo desapareció.
Sacudiendo otra vez, dijo en voz alta: "Ya probé ocho veces antes de comenzar a grabar." Y miró a la cámara cuando agregó: "Juntos, ustedes y yo, vamos a ver de que se trata este nuevo poder que me fue entregado... quién sabe cuál es el límite!"
Se ve que el límite era de diez, porque nunca más logró generar una llama de nuevo.
Qué lástima que estas cosas no vengan con instrucciones...
Y tantas otras veces me tocó vivir al traidor en mis zapatos, que hasta inclusole agarré cariño, como aquella vez en la que me animé a dejarle mi número escrito en un papel a la chica que me gustaba.
Para terminar, hago un llamamiento a todos a dos cosas: reconocer al traidor, y aceptarlo. Solamente así podemos manejarlo y controlar sus consecuencias. Y quizás hacernos amigos.
"Maldición", me dije a mi mismo. Jamás voy a entender por qué cada vez que se me mete un dilema de este tipo me quedo pensando tanto tiempo. Si al fin y al cabo, la consecuencia es casi la misma.
Es decir, que cosa es primero... ¿el huevo o la gallina?
Si bien, depende del punto de vista, la mínima duda me deja en estado catatónico. Por ej, si hablas sintácticamente, primero es el huevo porque lo dijimos primero. Pero si sos un chino, primero es la gallina, porque leen de adelante para atrás. O si lo analizás religiosamente, primero fue el huevo, porque Eva en idioma antiguo, es Huevo (tiré chamuyo, lo sé). O si lo intentás definir desde un punto de vista hermenéutico telúrico incaico, tomando como inicio la teoría de Erasmo de Rotterdam sobre la vida... no vas a poder porque no tiene nada que ver.
Cuestión, estuve 4 horas intentando determinar esta cuestión...¿Primero que?¿el huevo o la gallina? ¿Primero que?¿el huevo o la gallina? ¿Primero que?¿el huevo o la gallina?
Finalmente lo decidí. Y me rasqué el huevo. Y después la gallina.
Turno a las 10 am, del martes 10 de Agosto de 2010. Es decir, hace exactamente cinco años y un día.
Aún me cuesta expresarme, realmente es un grave caso de mala praxis el que sufro yo.
Sucedió así: fui puntual, en ayunas. La operación iba a ser rápida, pero con anestesia total. 10.20 am ya estaba en la camilla, y poco después, el anestesista me durmió. No sé cuanto tiempo pasó, pero me despertó el movimiento de alguien a mi lado. Era ella, mi doctora, rodeada de tanta luz y tan difusa...
Me refregué los ojos, pues en ese momento pensaba que estaba soñando. Al abrirlos, ahí seguía ella. Mas linda aún. Con una mirada, me lo dijo todo. Con una sonrisa, me lo dibujó. En ese momento comprendí que la tenía incrustada muy profundo en mi corazón. Y jamás me la podré sacar...
Evidentemente fue mala praxis.
Sumergido.
La vida es un mar intranquilo, que no se queda quieto nunca. Por momentos las olas son demasiado fuertes, tanto que uno piensa que se va a ahogar. Por momentos, te da tiempo para salir a respirar, hacer la plancha y que las ondas te hamaquen suavemente, como arrullandote en piadosa armonia.
Sumergido.
Porque cuando en la superficie hay tormenta, dicen que hay que hacer submarino para que las olas no te den vueltas. Da un poco de miedo, eso si. Pero por lo menos no te desorientas. Solo es cuestion de esperar la pausa, nada mas. Todas las tormentas terminan eventualmente.
Sumergido.
Aunque ya no recordas cuanto tiempo hace que estas conteniendo el aire. Regulando los movimientos para que no se consuma todo el oxigeno. Usando los truquitos que te enseno la vida, como el de tener los cachetes inflados con aire, como un tubo extra que te da algunos segundos mas. Perdiendo la cuenta, pero sabiendo que superaste todo record mundial. Por lo menos el tuyo propio.
Sumergido.
Tratando de no olvidarte como era lo de nadar hacia arriba. Tratando de no sumergirte tanto que la superficie quede muy lejos. Tratando de no perder de vista el salvavidas. Tratando de sobrevivir.
Sumergido.
Creyendo ya que no hay nada mas que agua alrededor. Agua fria, y salada. Y triste, aburrida y desesperanzadora. Y un poco de Yodo, que no suma ni resta.
Pero salis a la superficie. Y descubris nuevamente el cielo. Azul, recortado por un arcoiris increible. Y el sol que te deslumbra y te hace poner cara rara. Aves cantando una melodia preciosa, y el olor proveniente de vaya a saber que rincon.
Y la playa ahi cerca, que te espera para vivir otra nueva aventura, en un ciclo que no tiene fin.
M!
